El conductor del autobús lo notó primero. Un chico que siempre era ruidoso y bromista se quedó callado. El mismo asiento, la misma hora cada mañana: ahora callado.
¿Conoces esa sensación de abrir la laptop y encontrar 47 pestañas todavía abiertas desde hace dos semanas? Eso es enero. El calendario cambia, pero por dentro uno sigue con el mismo sistema operativo.